Victoria’s Secret Fashion Show: las marcas también quieren desfilar

KFC, Bachoco, Rappi, Wendy’s y hasta Scrub Daddy se sumaron a la tendencia del Victoria’s Secret Fashion Show. ¿La idea? Convertir sus productos en ángeles de la pasarela y demostrar que, en redes sociales, la creatividad no tiene industria.

El Victoria’s Secret Fashion Show regresó el 18 de octubre de 2026 con una nueva edición llena de modelos, música, alas espectaculares y uno de los momentos más comentados de la noche: Kylie Jenner debutó en la pasarela luciendo el icónico Fantasy Bra, una pieza de joyería valorada en 50 millones de dólares y adornada con 4,410 diamantes, según Vogue México.

Pero mientras el mundo de la moda estaba pendiente de cada look, en redes sociales sucedía algo igual de interesante para el marketing digital: marcas que no tienen absolutamente nada que ver con la lencería comenzaron a presentar sus propios productos como si fueran modelos del desfile.

KFC, Bachoco, Rappi, Luckin Coffee, Vaseline, Panera Bread, Dunkin’, Ryanair, Wendy’s, Quip, Scrub Daddy Chile, TONYMOLY, Walmart y Glidelif encontraron una manera de participar en la conversación: colocarles alas de ángel y recrear la estética de Victoria’s Secret con sus propios productos.

¿El resultado? Una tendencia que convirtió artículos cotidianos en protagonistas de una pasarela imaginaria y que nos recuerda por qué el marketing en redes sociales puede ser tan impredecible como creativo.

De vender productos a desfilar en Victoria’s Secret

La fórmula detrás de esta tendencia es sencilla, pero efectiva: tomar un producto reconocible, añadirle alas, incorporar elementos de lencería y presentarlo con la actitud de una modelo de Victoria’s Secret.

Así, productos que normalmente veríamos en un restaurante, supermercado, baño o tienda de belleza terminaron formando parte de una conversación dominada por la moda.

Lo interesante es que las marcas no necesitaban fabricar ropa, contratar modelos ni organizar una producción millonaria. Bastaba con reinterpretar los códigos visuales de un evento que ya estaba captando la atención del público.

Las alas de ángel funcionan como el elemento que conecta todas las publicaciones, la lencería, las poses y la estética de la pasarela completan la referencia, mientras que el producto mantiene la identidad de cada marca.

Y aquí está el secreto: el público reconoce inmediatamente la tendencia, pero no espera encontrarse con una hamburguesa, un producto de limpieza o un artículo de cuidado personal convertido en ángel.

Esa combinación de familiaridad y sorpresa es precisamente lo que vuelve interesante la propuesta.

KFC, Bachoco y Wendy’s también quieren sus alas

Las marcas de alimentos fueron parte de esta conversación, demostrando que no necesitas vender vestidos de diseñador para apropiarte de la estética de una pasarela.

KFC, Bachoco, Rappi, Luckin Coffee, Panera Bread, Dunkin’ y Wendy’s pertenecen a categorías muy diferentes, pero todas pueden trasladar el concepto a sus productos y jugar con el contraste entre lo cotidiano y lo glamoroso.

Imagina la diferencia entre ver un producto en su presentación habitual y encontrarlo posando con alas gigantes, lencería y toda la actitud de una supermodelo. El objeto sigue siendo el mismo, pero el contexto cambia por completo.

La gracia está en llevar la idea lo suficientemente lejos para que resulte inesperada sin perder la conexión con la marca.

Además, cada publicación abre una oportunidad para que las personas etiqueten a sus amigos, comparen las propuestas y compartan sus favoritas. La conversación ya no gira exclusivamente alrededor del desfile: también se construye alrededor de las ocurrencias de las marcas.

El glamour llegó hasta los productos de limpieza y cuidado personal

La tendencia no se limitó a la comida. Vaseline, Quip, Scrub Daddy Chile, TONYMOLY y Walmart también forman parte de la lista de marcas que se sumaron a esta reinterpretación de la pasarela.

Y es aquí donde el concepto demuestra su versatilidad… un producto de cuidado personal puede conectarse naturalmente con el universo de la belleza. Un artículo de limpieza puede convertirse en una modelo inesperada. Un producto cotidiano de supermercado puede adquirir una apariencia completamente distinta cuando se presenta con alas y una estética de lujo.

El contraste permite que incluso las categorías menos relacionadas con la moda encuentren un lugar en la conversación y para las marcas, esto representa una oportunidad de mostrar sus productos sin recurrir al formato publicitario tradicional. En lugar de limitarse a explicar sus características o enumerar sus beneficios, utilizan el humor y la cultura popular para crear una publicación que la audiencia puede disfrutar por sí misma.

Eso sí, la tendencia no elimina la importancia de la identidad de marca. La publicación debe seguir siendo reconocible como parte de su comunicación, no parecer una copia genérica de lo que están haciendo los demás.

El Fantasy Bra de Kylie Jenner: el detalle que elevó la tendencia

Si las alas fueron el elemento visual que conectó las publicaciones, el Fantasy Bra fue uno de los grandes protagonistas de la conversación.

Kylie Jenner debutó en la pasarela de 2026 con una pieza creada en colaboración con Jacob & Co. La joya incorporaba 4,410 diamantes naturales, incluido un diamante amarillo de 75.54 quilates, y su valor se estimó en 50 millones de dólares. Fue el regreso de esta emblemática pieza a la pasarela después de ocho años.

La elección de Kylie también tenía sentido desde el punto de vista mediático: su influencia en la cultura popular y su enorme comunidad digital ayudaron a convertir su aparición en uno de los momentos destacados del espectáculo.

Para las marcas que recrearon la estética del desfile, este contexto ofrecía otra posibilidad creativa: llevar la exageración del Fantasy Bra a sus propios productos, jugar con el brillo y el lujo o presentar una versión humorística de una pieza que normalmente estaría reservada para una supermodelo.

El contraste es evidente: no es lo mismo mostrar un producto en una fotografía convencional que presentarlo como si fuera la joya más exclusiva del mundo de la moda.

Y esa es una de las razones por las que la referencia funciona. No necesitas conocer todos los detalles del desfile para entender el chiste, pero quienes sí lo siguieron pueden reconocer un guiño adicional.

¿Por qué las marcas se suman a una tendencia que no les pertenece?

Aquí es donde el fenómeno se vuelve especialmente interesante desde el marketing digital.

El Victoria’s Secret Fashion Show pertenece al mundo de la moda, pero las conversaciones en redes sociales no respetan las fronteras entre industrias. Cuando un acontecimiento se vuelve popular, aparecen oportunidades para que otras marcas participen desde sus propios productos, su tono de comunicación y su creatividad.

Esta práctica se relaciona con el marketing en tiempo real: crear contenido aprovechando un acontecimiento o una conversación que está ocurriendo en ese momento.

En lugar de esperar a que llegue una fecha comercial o lanzar una campaña planificada con meses de anticipación, las marcas detectan una oportunidad cultural y reaccionan mientras el público sigue interesado.

En este caso, la fórmula reúne tres elementos:

1. Una referencia reconocible. Las alas, la lencería y la estética del desfile permiten identificar inmediatamente el acontecimiento.

2. Un producto inesperado. La aparición de artículos que no pertenecen al mundo de la moda genera sorpresa y humor.

3. Un momento oportuno. La publicación se conecta con una conversación que ya está activa, lo que puede facilitar que la audiencia la descubra y la comparta.

La combinación hace que una publicación comercial pueda sentirse más como una pieza de entretenimiento que como un anuncio tradicional.

Pero hay una diferencia importante: sumarse a una tendencia no garantiza que un contenido se vuelva viral. La respuesta depende de la creatividad de la ejecución, la audiencia, el momento de publicación y la distribución que consiga.

¿Qué gana una marca con este tipo de contenido?

Más allá de las risas, participar en una tendencia como esta puede ofrecer varias oportunidades de comunicación.

Mayor visibilidad: una publicación relacionada con un acontecimiento popular puede llegar a personas que no siguen habitualmente a la marca.

Reconocimiento de marca: presentar un producto conocido en un contexto inesperado puede ayudar a que permanezca en la memoria de la audiencia.

Interacción: el humor y las referencias compartidas pueden motivar comentarios, etiquetas y conversaciones entre usuarios.

Personalidad: las marcas tienen la oportunidad de mostrar una faceta más espontánea, creativa y cercana.

Diferenciación: cuando muchas empresas compiten por la atención en el mismo entorno digital, una idea inesperada puede ayudar a destacar.

Sin embargo, hay que distinguir entre conseguir interacciones y generar resultados de negocio. Una publicación puede recibir miles de comentarios sin producir necesariamente más ventas o prospectos.

Por eso, el valor de estas acciones también debe analizarse en función de sus objetivos: alcance, visitas al perfil, crecimiento de comunidad, tráfico al sitio web o conversiones, según corresponda.

La viralidad puede ser una oportunidad, pero no sustituye una estrategia de marketing, la creatividad también está en saber cuándo subirse a la conversación

Hay algo que estas publicaciones dejan claro: las marcas no siempre necesitan inventar una tendencia para participar en ella, a veces, basta con observar lo que está captando la atención de las personas, identificar qué elemento puede relacionarse con el producto y encontrar una manera original de reinterpretarlo, aunque eso no significa que todas las empresas deban participar en cada acontecimiento viral. Una tendencia puede tener millones de visualizaciones y aun así no ser relevante para una marca específica.

Antes de sumarse, conviene preguntarse si la audiencia entenderá la referencia, si el contenido encaja con la personalidad de la empresa y si existe una oportunidad real de aportar algo creativo.

También importa la rapidez. En las conversaciones digitales, el momento de publicación puede marcar la diferencia entre participar cuando todo el mundo está hablando del tema y llegar cuando la atención ya se desplazó a otra parte.

La clave está en reaccionar con agilidad sin sacrificar la calidad ni publicar algo que se sienta forzado.

La lección para el marketing digital: no necesitas vender moda para convertirte en tendencia

El Victoria’s Secret Fashion Show nos dejó mucho más que una pasarela llena de modelos y vestuarios espectaculares. También mostró cómo una referencia visual puede salir de su industria original y convertirse en un recurso creativo para marcas de alimentos, aplicaciones, belleza, cuidado personal y productos cotidianos.

KFC, Bachoco, Rappi, Luckin Coffee, Vaseline, Panera Bread, Dunkin’, Ryanair, Wendy’s, Quip, Scrub Daddy Chile, TONYMOLY, Walmart y Glidelif son parte de esta conversación que demuestra que la creatividad no tiene que limitarse a la categoría de un producto.

Porque al final, una marca de alimentos puede desfilar, un producto de limpieza puede convertirse en modelo y un artículo cotidiano puede recibir el tratamiento de una joya de millones de dólares.

Todo depende de cómo se cuente la historia.

Para las empresas, la lección es clara: las redes sociales ofrecen oportunidades para conectar con la cultura popular, pero aprovecharlas requiere conocer a la audiencia, identificar las conversaciones relevantes y desarrollar una identidad de marca que permita reaccionar de forma auténtica.

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